viernes, 7 de mayo de 2021

Turista y artista





    Esta mañana acabo de recibir en mi casa  un libro de viajes titulado "Vientos cardinales". Se trata de relatos viajeros que ha escrito mi compañero en Beturia Antonio M. Contreras, un hombre del turismo que también es artista. Son 24 crónicas viajeras por otros tantos rincones del mundo. El libro, que pertenece a la colección de Viajes "Rafael Rodríguez - Moñino", el ilustre bibliófilo extremeño, y cuya edición estuvo al cuidado de su sobrina Julia Rodríguez - Moñino, se abre con el tema del campo nazi de concentración  de Auswichtz, donde tuve la ingrata experiencia de quedarme a solas en las cámaras de gas. A final del libro encuentro un viaje mucho más amable, visitar la isla Margarita en Venezuela, que tuve el gusto de visitarla hace unos diez años y ahora todo el país en una mala situación sociopolítica y económica. Escribí su prólogo, que paso a transcribir aquí debajo. El que quiera saber de qué va el libro se ponga en contacto con el presidente de Beturia, Ricardo Hernández Megías a través de este correo electrónico: ricardo@hernandezmegias.es 


 

"Viajar te deja sin palabras primero, luego te convierte en un narrador de historias"

Ibn Batuta





            Antonio Manuel Contreras es un profesional del turismo y un amante del arte. Ha trabajado en esa difícil labor de atender a los clientes y que se marchen satisfechos y darle satisfacción al espíritu con su obra literaria y sus dibujos. Sin duda, este jiennense lleva la sensibilidad a flor de piel.

 

            En su curriculum profesional literario y artístico se advierte que sabe y gusta del buen hacer, de recrearse en lo que engrandece el alma y deleita el espíritu. Le he conocido como hombre amante de la cultura, de las letras y de las artes en general, con obras en tan prestigiosos museos como el de la Ciudad de Madrid, el Naïf de Jaén, el de la Estampa Andaluza, en Alcalá la Real (Jaén) o en la Biblioteca Nacional, en el Paseo de Recoletos de Madrid.

 

            Ahora toca una faceta que también comparto en mi vida laboral: El turismo, esa actividad que se mete tan dentro por conocer otros lugares, otros destinos, otras culturas, otras maneras de pensar y de esos viajes por esos mundos de Dios ha salido, en combinación con su ágil pluma, unas crónicas que reflejan su buen hacer. Claro que, por gusto personal o por obligación profesional, ha recorrido numerosos países de Europa y de fuera del Viejo Continente, como Nepal, India. Brasil, Rusia, Marruecos, Argelia o Egipto.

 

            De todos esos viajes ha ido tomando nota y los ha puesto en crónicas que se ven reflejadas, a pequeños trazos, en esta obra que, bajo una visión literaria, da a conocer lugares tan distantes como Polonia o la isla Margarita, en Venezuela; desde Nepal hasta Roma.

 

            Si he de ser sincero, lo debo confesar, le tengo una sana envidia a mi amigo y compañero en este mundo de las letras turísticas, porque ha ido a lugares donde yo no he estado, como Noruega, Argel, India, Nepal… y eso no se lo perdono. Antonio Contreras, hombre amable donde los haya, sabe poner su toque de humor y misterio a sus narraciones viajeras, comenzando por el terrible campo de concentración de Auswitchtz, que tuve la terrible osadía de recorrerlo solo y quedarme en total soledad en las duchas, así como en los hornos crematorios… Se sentía aun la maldad nazi en el ambiente, que contrastaba con la alegría de los hombres cubanos dispuestos a enamorar a una joven española…

 

            Y cuando hablo con Antonio me cuenta, sonriente, que “nunca se sabrá dónde comienza lo real y termina lo imaginado”. Estas palabras me recuerdan las que me dijo, hace años, paseando agarrado a mi brazo y con su cayado en su mano derecha, por la cartuja mallorquina de Valldemosa, el ilustre argentino, aspirante eterno al Premio Nobel de Literatura, Jorge Luis Borges: “Usted viva intensamente, olvídelo y después escríbalo como pueda, sin duda eso es arte literario”. ¡Chico, parece que este Contreras estaba allí!, en Valldemossa, pero ese año, Antonio estaba en Jaén, por lo que no podía estar al mismo tiempo en Mallorca. Sin embargo, ha sabido captar, con inteligencia y buen hacer, la lección literaria que me apuntó el maestro Borges junto al refugio mallorquín del pianista polaco Federico Chopin con su amante francesa George Sand. A Borges le dedica un poema Antonio en su libro “Joyas prestadas”:

 

”Si pudiera vivir nuevamente mi vida

        trataría de cometer más errores”

 

            Pero Contreras no se queda ahí: Pasea de Moher, en Irlanda, hasta Estambul, en Turquía; desde Asuán (Egipto) hasta la brasileña San Salvador de Bahía. Sin duda alguna, merece la pena seguirle por este circuito mundial. La literatura viajera es una de las más atractivas para el ciudadano, pues ya se sabe que abre fronteras e imaginación al que lo lee y después quiere recorrer esos mismos lugares que alguien tan capacitado como nuestro hombre de letras es capaz de describir.  Es recomendable sentarse en su sillón, olvidarse de lo que hay alrededor y concentrarse en saber captar la esencia de lo que nos cuenta. Sin duda, es un recreo para el alma y un acicate para el espíritu aventurero y viajero… pero sobre todo para el amante de las buenas letras.

 

 

Francisco Rivero

Presidente Skal de Madrid

Periodista de turismo

Madrid, 31 de marzo de 2021

domingo, 25 de abril de 2021

Recuerdos de Guatemala

 


            Uno es ya tan mayor que prácticamente vive de recuerdos de los viajes que ha hecho por esos mundos de Dios. Esta noche repasaba mi lección de inglés, la lengua franca de los siglos XX y XXI cuando salía un cuentecito sobre la pirámide maya de Tikal y la protagonista le decía a su guía que la habían construido los extraterrestres.

 




            Eso me retrotrajo unos años atrás en mi primer viaje a Guatemala, invitado por el ministro de turismo de entonces, un joven empresario con el que conecté muy bien y con el que en una segunda ocasión organizamos un seminario sobre Periodismo turístico para unos 50 profesionales de su país, y en el que intervino, de una manera indirecta la Organización Mundial del Turismo, invitando a que participara su entonces jefe de prensa.

 




            En el primer viaje me alojé en un hotel que no tiene habitaciones, sólo suites. Está en el kilómetro 9 de la carretera a El Salvador. Aún me acuerdo de mi estancia en él. Fue en la semana en la que se casaba el entonces Príncipe de España con la periodista Letizia Ortiz Rocasolano. Vi la boda en directo por la cadena internacional de TVE. Era el 22 de mayo de 2004; hace ahora pues 17 años. Y el hotel, por entonces propiedad del prestigioso empresario hotelero Mariano Beltranena, que también sería ministro de Turismo de su país, y al que años más tarde conocí en FITUR, recientemente fallecido. Era el famoso Hotel Vista Real, hoy reconvertido en el Hilton Guatemala City.

 




            Durante mi primer viaje en solitario recorrí Guatemala, la preciosísima ciudad de Antigua, Patrimonio de la Humanidad, donde muchos extranjeros van a aprender español; el Lago Atitlán, el lago más bonito del mudo, según el escritor Aldous Huxley, el autor del famoso libro “Un mundo feliz”.  Me impactó el mercado de Chichi, como allí le llaman, pero que su nombre real es Chichicastenango, donde hice numerosas fotos, y especialmente una que ha sido expuesta por la Academia Iberoamericana de Yuste y consiguió un prestigioso premio.

 






            El día anterior a viajar a Tikal, el guía turístico que me habían puesto, un gran profesional que había enseñado Guatemala al Presidente norteamericano Bill Clinton, me contó que ese mismo día, unos delincuentes le habían pegado un tiro en las piernas a su compañero de la zona, mientras viajaba con unos turistas alemanes hacia la zona maya; a estos le quitaron los dineros y los objetos de valor, como joyas y relojes. A pesar de todo, sin miedo alguno, volé al día siguiente a este singular destino turístico. Fue una delicia, Otro buen profesional puso a mi disposición el Ministerio de Turismo de Guatemala que allí llaman oficialmente INGUAT (Instituto Guatemalteco de Turismo). Recorrimos tranquilamente la zona y visité detenidamente la famosa pirámide, sin poder “observar” ningún “extraterrestre”, como decía la protagonista del cuento de mi lección de inglés que me hizo recordar esta pequeña historia personal.


sábado, 10 de abril de 2021

VIAJAR EN CRUCERO POR POCO DINERO

 



 

            La skalega del Skal hermano de Andorra Bianca Meeuwissen está trabajando, curiosamente desde este país sin mar, en una singular actividad de cruceros.

 




         En el vídeo adjunto, de 8 minutos, que promueve Michael Hutchison, fundador y CEO en inCruises, da la pauta para poder viajar en crucero por cualquier parte del mundo, a un curioso precio.

 



         Además, Bianca dice que “estoy buscando gente emprendedora para mi equipo a quienes les gusta viajar en crucero. Para aquellos emprendedores tengo otro vídeo explicativo, seguido a este primero, pero entonces referente a la parte del negocio. Un negocio “online”, tipo booking.com, pero solo para viajes en crucero. Por una inversión inicial de 195 dólares se puede tener una oficina virtual con academia de aprendizaje incorporada”.

 

Para ver el vídeo picar este enlace:

https://bianca-meeuwissen_es.incruises.com/signup?video=memberVid

 

jueves, 8 de abril de 2021

Un viaje por Panamá

 



 

            Ayer estuve en una videoconferencia (otros dicen “webinar”, palabra horrenda que a mí no me gusta) invitado por el Skal Internacional Ciudad de México, que preside mi buen amigo Gustavo Bolio, un alto cargo de la cadena hotelera mexicana Brisas. El tema que se trató en el “Tequila times” fue la presentación de su club hermano el de Panamá, presidido por Jorge Luis Berrio, actual director del Hotel Hilton en ese país centroamericano.

 

            Durante su magnífica exposición habló de la historia de la ciudad vieja de Panamá, con recuerdos a los históricos edificios que los españoles construimos allí, así como de las tribus indias de los emberá y de los kunas, sin olvidarse de la enorme obra mundial que supone el canal de Panamá.

 


            Todo esto me retrotrajo la larga semana que pasé en este delicioso país con motivo de un encuentro internacional de CATA (la agencia de turismo de Centroamérica) con asistencia de diversas personalidades extranjeras. Y eso me hizo refrescar el viaje que allí realicé. Uno sabe que los viajes tienen tres partes: Cuando lo preparas, cuando lo vives plenamente y cuando lo recuerdas y cuentas a los demás. En esta última parte estamos.

 




            Vienen retazos de momentos vividos intensamente junto a la Panamá vieja, cuando una joven española excavaba con detenimiento y sacaba los restos del edificio antiguo que mostraba la historia viva de la ciudad que los españoles construimos en el Nuevo Continente. Otra instantánea es el famoso monumento a mi paisano extremeño Vasco Núñez de Balboa, el descubridor del Mar del Sur, reconocido ahora como el Océano Pacífico. La estatua es del escultor español Mariano Benlliure y fue un regalo del rey Alfonso XIII a la República de Panamá, hace ahora 100 años, en 1921 y que cada vez que salíamos o volvíamos al hotel lo teníamos en esa vía del malecón, arrancada a las aguas del mar.

 

            Tengo fotos (antiguas diapositivas de todo esto), pero debido a la pandemia no las tengo al alcance ahora de mi mano, por lo que he de acudir a fotos recogidas por internet.

 


            Hubo tres singulares salidas más: Una a los kunas en una pequeña avioneta en la que iba como copiloto, sentado al lado del aviador y con la que aterrizamos en una pista levantada por esta tribu en una isla del archipiélago de San Blas, trasladándonos a otra para celebrar una bienvenida con bailes típicos, en cuyo grupo había un joven pelirrojo, al que llamaban “hijo de la luna”. Posteriormente, en barca, viajamos a una tercera donde se encontraban las máximas autoridades de los kunas, con las que tuvimos el gusto de platicar un rato y conocer “in situ” la forma de vida de esta buena gente. La vuelta al aeropuerto de la capital fue un poco más movida porque tuvimos que atravesar una dura tormenta que balanceaba a la avioneta y nos movía como un papel en un huracán… Gracias a Dios, llegamos a salvo.

 

            Un día muy lluvioso fue la visita a los emberá, esta singular tribu que nos encontramos en los lugares aledaños al Canal de Panamá. A lo lejos veíamos cruzar esta puerta que une los océanos Atlántico y Pacífico, mientras un chamán nos contaba la historia de su tribu, rodeado de otras personas y poniendo a la venta un poco más allá objetos típicos de la tribu, ventas que servían para el sustento diario de sus habitantes.

 


            Y el tercer momento que recuerda notablemente, como si fuera ayer mismo, es la tarde que crucé el Canal de Panamá en un precioso yate, pero que era pequeñísimo comparado con el enorme buque que teníamos delante y cuya vista no permitía ver lo grande que era su popa.  Algo insólito para mí, asombroso. La jornada la pasamos en Gamboa desde donde disfruté de una preciosa vista sobre esta zona del Canal.

 



            Para terminar, mientras escribía esta crónica de bellos recuerdos por Panamá escuchaba la gran obra del maestro Antonio Vivaldi, “La Primavera”, cuyo enlace para verla por Youtube les paso por aquí:

(771) Vivaldi: Four Seasons/Quattro Stagioni - Janine Jansen - Internationaal Kamermuziek Festival - YouTube

miércoles, 31 de marzo de 2021

Un paseo por el embalse de Pedrezuela

 



 

            En estos días de reclusión pandémica, siempre es bueno salir – con todas las precauciones sanitarias, por supuesto- fuera de casa. En esta ocasión he tenido la oportunidad de ir… ¡¡¡a 50 kilómetros al norte de la ciudad de Madrid!!, concretamente al embalse de Pedrezuela.

 




            Recorrí el camino por la carretera (autovía de Colmenar el Viejo) y me dirigí hasta Guadalix de la Sierra. Antes una parada para recordar que días pasados estuve en el complejo de Vistas Reales para almorzar y ver a los niños que paseaban con sus papás y jugaban en un campo abierto para montar después en unos preciosos caballos, y visitar los animales de una granja, desde una gorda cerdita vietnamita… hasta papagayos o serpientes, sin olvidarse de cabras, ovejas, o burros y así hasta más de 35 especies diferentes de animales.

 




            A los lejos, se extendía la vista por la cercana sierra de Madrid, con el precioso pueblo de Manzanares el Real y su histórico castillo, una de las joyas de la arquitectura militar madrileña, y el pantano del mismo nombre, Las reales vistas eran realmente preciosas. RESTAURANTE SOTO DEL REAL | FINCA VISTAS REALES

 

            A ello hay que sumarle la buena terraza con esas vistas privilegiadas y una excelente cocina casera, de kilómetro cero, de tanto interés para el ciudadano madrileño que busca en zonas muy lejanas lo que puede encontrar a unos escasos kilómetros de casa si lo sabe buscar. Bien merece una pena. ¡Ah, hay que reservar por Whattsap!, pues es tanto el público que quiere ir que no siempre se puede acudir a este lugar.

 

            Y un poco más allá, Guadalix de la Sierra, un precioso pueblo montañero, al borde mismo de la cola del pantano de Pedrezuela. Guadalix fue el pueblo donde se rodó en 1953 la película “¡Bienvenido Míster Marshall!, una crítica a la España de Franco de los años 50, deseosa de los dineros americanos del Plan Marshall que nunca llegaron. Yo iba a la ermita de la Virgen del Espinar, una ermita nueva, porque la anterior quedó anegadas por las aguas de embalse, pero he ahí que al llegar me encuentro una señal de tráfico de dirección prohibida y a un coche de la Guardia Civil. Pregunto y me dice que, de momento, la han hecho peatonal.

 




            Ante este pequeño incidente, decido seguir la carretera adelante, la M- 608, en dirección a la autovía A1. Hay un par de estacionamientos al aire libre y desciendo para pasear por un precioso camino de tierra, al mismo borde del agua del lago, en la que se pueden ver numerosos patos disfrutando de ella, un camino florido en plena primavera de flores amarillas que envuelven unas hojas espinosas; además la zona está llena de zarzas, que allá por finales de agosto o septiembre estarán llenas de moras. Al fondo varios pescadores están a la espera de poder capturar alguna carpa o lucio. Sin duda, un precioso paseo en plena naturaleza. ¡Hay que volver!

jueves, 18 de marzo de 2021

Conocer más y mejor Extremadura

        Encantado de abonar esta idea de conocer más en profundidad nuestra tierra extremeña, tan desconocida para los propios extremeños.


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miércoles, 17 de marzo de 2021

El turismo en Extremadura en tiempos de pandemia

 


    El cierre perimetral de la comunidad autónoma durante las próximas semanas es una buena oportunidad para disfrutar de la región y visitar lugares que no conocemos, asegura Francisco Rivero Domínguez, de la asociación "Pensando Extremadura".

    Rivero confía en que el avance de la vacunación permita una mayor movilidad en verano y señala que "hay que afrontar con optimismo los nuevos tiempos para el sector".

            Nadie pone en duda que el turismo en este país, líder mundial en el sector, ha sufrido un gran desgaste. Las cifras hablan, en el ámbito nacional, de una bajada de hasta el 80 por ciento en número de visitantes procedentes del extranjero y unas enormes pérdidas en dinero y lo que es peor, en puestos de trabajo, que dan sostenimiento a tantas y tantas familias.

 

            Para entendernos, de cada 100 euros que se mueve en la economía española, unos 13 los aporta el turismo.

 

            Y qué ocurre ahora en estos malos tiempos que hemos pasado. Un año verdaderamente negro, pero hay que mirar con optimismo los nuevos tiempos que vienen. Ya se sabe que la ciudadanía española y extranjera e va vacunando y que creemos que de cara al verano las fronteras se volverán a abrir.

 

            Pero qué ocurre en nuestra tierra extremeña en estos difíciles momentos cuando las autoridades sanitarias han cerrado las fronteras con otras comunidades autónomas, y no puedan desplazarse a nuestra región los visitantes de otros territorios, ni tan siquiera esos que  algunos llaman turistas paisanos que asentados en otras zonas de España se acercaban en vacaciones de Semana Santa o de verano a nuestros pueblos y les daban alegría a sus calles, a sus comercios , a sus bares y restaurantes.

 

            Veamos algunas sugerencias para estos días.

 

            Se dice que el turista en estos momentos se inclina por hacer viajes individuales, en pareja o en familia hacia destinos de naturaleza, rural o patrimonial alejados de las grandes concentraciones urbanas. Las casas rurales de la Comunidad de Madrid están ya a rebosar para estos días vacacionales, igualmente ocurre, según los datos de una empresa dedicada al alquiler de hoteles rurales, en otras zonas de España y destaca, concretamente a las del País Vasco y a las de Extremadura, con especial predilección por las de Cáceres.

 

            Ya se sabe que el gran público de Madrid no puede ir a nuestra tierra, pero si sugiero que hagamos turismo en conocer esas bellezas desconocidas de nuestros pueblos y ciudades, de recorrer lugares a los que nunca hemos ido. ¡Y mira que es grande Extremadura, desde Baños de Montemayor a Monesterio y desde Guadalupe hasta Olivenza! Descubramos los extremeños con cariño a Extremadura, pues hay muy buenos profesionales del turismo que nos esperan con los brazos abiertos. ¡Ánimo!


Y el que quiera escucharlo: aquí está:

https://www.canalextremadura.es/a-la-carta/primera-hora/audios/el-cierre-perimetral-de-la-region-un-oportunidad-para-conocer-mejor