Reportaje publicado en la revista de la Casa de Extremadura en Getafe
Francisco Rivero
Periodista viajero
El viajero
cronista visitó Macao, la ciudad de china que conformara parte del imperio
portugués. Tras doce horas de avión en la compañía Cathay Pacific, y tres horas
más para tomar el ferry Turbo Jet se llega a la terminal de Macao. Toda una
experiencia viajera.www.turbojet.com.hk
Nada más llegar,
uno se rodea de lusofonía. El portugués es, junto al chino, el idioma más usado
en este territorio, que por cierto nunca perteneció a España en la etapa en que
los dos reinos ibéricos bajo la corona de Felipe II quedaron unidos, Macao fue
siempre leal a Portugal. Hoy esta ciudad es la de mayor densidad del mundo.
Las calles
conservan nombres portugueses, en el viaje de bus desde el terminal del ferry
al precioso hotel Sofitel Macau Ponte 16, aprecio la avenida del Doctor Mario
Soares, expresidente portugués, que vino a Macao antes de la entrega de la
ciudad a China en 1999.
El viajero cena en
un singular restaurante “Litoral”, que comanda Raymond Cheong, y que ofrece una
experiencia en cocina macaense y portuguesa. Platos típicos como el minchi, a
base de carne picada de cerdo y buey, con huevo frito por encima y la carne de
cerdo, con salsa típica de la zona. El vino un tinto alentejano, “Monte Velho”
se deja beber con gran ánimo. Una cena muy buena para recordar. Muy
recomendable el local y el servicio, y que a la salida veo un buen “presunto” o
jamón ibérico del pueblo portugués de Barrancos, ciudad portuguesa limítrofe
por el sur con la provincia de Badajoz.
LAS VEGAS CHINA
El viajero recorrió
al día siguiente el Macao auténtico, el real, el histórico, desde las alturas
de la iglesia de Nuestra Señora de la Peña, un templo de primeros del siglo
XVII hasta las “moderneces” del complejo comercial de lujo “Win”, con marcas
superconocidas, sin olvidarse del excelente espectáculo que ofrecieron ante sus
ojos los valientes que se tiran desde la torre de Macao, de 330 metros de
altura, al vacío para sentir ese miedo y superarlo. Mientras tanto uno comía,
con el alma en un puño dentro del complejo de un restaurante móvil que ofrece
al visitante los 360 grados de la ciudad chino – lusa y también de China
continental.
Sin duda alguna,
el símbolo de la ciudad es la fachada de la catedral de San Pablo, quemada de
manera fortuita en 1835 y que supuso una gran pérdida para la ciudad. Un fuego
prendió en el cercano colegio jesuita y de allí salto al templo. En las ruinas
del colegio se halla hoy el magnífico museo de Macao. www.macaumuseum.gov.mo
LA PALABRA MACAO
Uno tiene que
conocer los atractivos turísticos, que hacen que esta ciudad tenga numerosos
catalogados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Uno de ellos es el
Templo budista A Ma, que ya existía a principios del siglo XVI cuando los
portugueses llegaron a la zona. Los recién llegados preguntaron cómo se llamaba
el templo y los nativos le dijeron A Ma Gau; de aquí surgió el nombre de la ciudad;
Macao. Hoy está a rebosar, pues diariamente ofrece numerosas capillas donde los
fieles van a rezar y a pedir a su dios por su salud y su bienestar,
ofreciéndoles ramos de velas que van colocando por las diferentes capillas y le
entregan el correspondiente óbolo. Es un templo taoísta, confucionista y
también budista, acuden chinos y algunos visitantes indios. Los que entran cada
día son muchos devotos para venerar a sus dioses por todo el complejo, que está
abierto y no ponen pegas para verlo por dentro. Bien merece una visita por su
singularidad. Esta abierto desde las siete de la mañana hasta las cinco de la
tarde.
Por la tarde, tras
la comida, hay una visita a un lugar interesante como es la frontera terrestre
con China que la cruzan diariamente más de 50.000 personas, que suelen ir a
hacer las compras al país vecino por ser más barato. Muchas mujeres vienen
cargadas con la cesta de la compra como si vinieran del supermercado y otras
aprovechas el gentío para ofrecer sus productos, incluso hay “estaciones” de
buses de los hoteles de Macao para llevar y traer a sus clientes del lugar.
Tras ver antes un
delicioso espectáculo de los dos horóscopos el chino y el occidental que atrae
a numerosos curiosos, y que realmente merece la pena grabar en video.
La jornada acaba
en uno de los mejores restaurantes macaenses, el de “António”, un médico
portugués residente en Macao desde hace años y que se ha metido a cocinero. Su
casa está en la isla cercana de Taipa, en el barrio antiguo que se está
restaurando poco a poco como centro gastronómico, siendo él el primero que
llegó allí hace años. Tan buena cocina hace que ha recibido numerosos premios
nacionales e internacionales, engre ellos la Guía Michelin. Uno de sus
clientes, el director de cine Oliver Stone que aparece en una foto en las
paredes. www.antoniomacau.com.
Al viajero le ha
salido la vena ecológica, así que se fue al centro de la ciudad para pasear por
el Jardín de la Gruta de Luis de Camoens, el hombre de las letras portuguesas,
al que se le ha dedicado todo un jardín, pues vivió en Macao durante dos años.
Allí, un grupo de
mujeres se dedica a hacer taichí con una música dulzona que sale de un aparato
cercano. Hoy hay poca gente porque esta lloviznando. pero las más atrevidas
salen de sus casas para hacer este ejercicio de taichí, tan oriental y tan
atractivo para la sociedad occidental. Un poco más allá un grupo de vejetes
jubilados juegan con unas pequeñísimas cartas rectangulares con dinero. Les
hago una foto y sigo el camino.
A la salida del
jardín a mano derecha se ve una Casa Jardín que se ha convertido en el Centro
Histórico de Macao, un precioso edificio de finales del siglo XVIII, propiedad
del comerciante portugués Manuel Pereira, que con el tiempo fue de la Compañía
Británica de Indias. Pared por pared está el Cementerio Protestante, Ya nadie
se entierra allí ahora, pero es curioso visitarlo y saber que allí reposan las
cenizas del abuelo de Whiston Churchill el que fuera primer ministro británico.
MAÑANA HISTÓRICA, TARDE DE JUEGO
Mientras la mañana
el cronista la dedicó a la parte histórica y monumental de la ciudad, la tarde
lo hizo con algo tan moderno como la gran megalópolis que hoy es Macao, la sede
mundial del juego, habiendo superado con mucho a Las Vegas americanas. Aquí tiene
un amplio complejo de juegos y hoteles de lujo el magnate norteamericano
Sheldon Adelson, aquel que deseaba implantar algo similar en la Comunidad de
Madrid; hoy es el tercer hombre más rico de los Estados Unidos y el décimo
cuarto del mundo.
En otro complejo,
el resort Galaxy de 1.500 habitaciones, incluidas 150 suites y casino, tiene
dos características, una playa urbana con olas y arena, y un auditórium para
espectáculos que lleva estos días por título “Viva La Broadway”. Otros hoteles
de la empresa Sheldon de gran lujo y máxima categoría conforman el complejo en
la cercana isla de Taipa. Por Macao pasan actualmente tantos viajeros que,
según las estadísticas, para una población de 650.000 personas, hay 30 millones
de pernoctaciones. El juego es todo un éxito para la economía macaense.
La cena también
tuvo rasgos lusos. En esta ocasión fue en el restaurante Miramar, en la isla
siguiente en la de Coloane, en la zona norte de la playa de Hac Sa. A
recomendar la carne y el buen vino joven de “albarinho” portugués, de la marca
“Soalheiro”. Muy bueno. www.miramar.com.mo
Hubo una visita al
complejo Venecia, con hotel de miles de plazas y casino – faltaría más- en el
que hay un cielo azul radiante, totalmente artificial, pero que hace que miles
de personas puedan pasar jornadas enteras bajo ese cielo. Incluso hay góndolas
que cruzan un canal veneciano con gondoleros que son cantantes profesionales,
de diversas nacionalidades desde Ucrania a México.
En otro complejo,
el resort Galaxy de 1.500 habitaciones, incluidas 150 suites y casino, tiene
dos características, una playa urbana con olas y arena, y un auditórium para
espectáculos que lleva estos días por título “Viva La Broadway”. Otros hoteles
de la empresa Sheldon de gran lujo y máxima categoría conforman el complejo en
la cercana isla de Taipa. Por Macao pasan actualmente tantos viajeros que,
según las estadísticas, para una población de 650.000 personas, hay 30 millones
de pernoctaciones. El juego es todo un éxito para la economía macaense y se
encuentra en la denominada zona de Catai.



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