domingo, 4 de octubre de 2020

San Francisco de Asís pasó por Gata

 

 


            En cierta ocasión pasé unos días de trabajo y también de turismo en la región Umbria, en la Italia central, con preciosas ciudades que después reflejé en un reportaje turístico publicado en una revista de Madrid. Aquel viaje fue muy interesante porque aprendí bastante de nuestro vecino país mediterráneo. Sin embargo, se me quedó clavada una espina en el corazón: Por esperar la visita del ministro de Turismo de Italia, no pude visitar Assisi (el monasterio de San Francisco de Asís, mi santo patrón, el amigo de los animales), donde hoy 4 de octubre de 2020 el Papa Francisco ha ido para celebrar una misa y presentar su nueva encíclica. “Fratelli tutti”.

Picar este enlace; ahí está la filosofía resumida de esta nueva encíclica:

https://www.infobae.com/america/mundo/2020/10/04/en-su-nueva-enciclica-el-papa-critica-tanto-el-populismo-como-el-liberalismo/

 



            Pero quizá poca gente sabe es que, según la leyenda tradicional Francisco de Asís pasó por mi tierra extremeña, concretamente por la Sierra de Gata. Dicen que San Francisco de Asís vino a España y que sus discípulos levantaron algunos edificios religiosos por la zona, entre ellos el más importante que tuvo San Martín de Trevejo el Convento de San Miguel, un convento franciscano Ahora es una preciosa hospedería de la red pública hotelera del gobierno regional, bajo el nombre de Hospedería Conventual de la Sierra de Gata, un hotel de cuatro estrellas.

 





            Tengo el gusto de decir que cerré, en 2014, esa hospedería para un grupo amigo de Madrid, del que tengo el honor de ser su socio de honor: El Glorioso Mester de la Picardía Viajera, fundado por mi amigo Jesús García y cuya presidencia recae ahora en su esposa Paula Flórez del Bayo. Fuimos en un autobús lleno de “gloriosos”, pues la finalidad de esta asociación profesional turística es promover el turismo de interior por España.  http://www.gloriosomester.com/inicio.html




            También puedo decir que de las dos hospederías (Alcántara y Garrovillas de Alconétar) que hay en mi comarca: Tajo Salor, una de ellas pudo haberse abierto en la villa de Las Brozas, ya que, en su tiempo, la Consejería de Turismo me pidió un informe y le ofrecí el castillo - palacio que fuera sede de la Encomienda Mayor de la Orden Militar de Alcántara. No pudo ser porque no había entrada para que llegara hasta esa nueva hospedería un autobús, Brozas tiene aislada esa posibilidad. Igualmente lo vio un “veedor” de los hoteles Meliá, un buen profesional y mejor amigo que ahora reside en la ciudad norteamericana de Boston.

 Historia del castillo de Brozas:

http://cronistadelasbrozas.blogspot.com/2013/11/el-palacio-de-brozas.html


Vea un vídeo de esta hospedería

https://www.hospederiasdeextremadura.es/es/hotel/hospederia-conventual-sierra-de-gata

martes, 22 de septiembre de 2020

Un paseo por el lago Bled

 


Lago Bled

 

            Hace años tuve una invitación personal del entonces embajador de Eslovenia en España, Ciril Stokelj, (1998 – 2002) para visitar su recién estrenado país. El doctor Stokelj presentó sus cartas credenciales al Rey Juan Carlos el 30 de junio de 1998 y tuvo el detalle de acudir al Hogar Extremeño de Madrid, al que le invité cuando di una conferencia sobre su país después de este viaje. Tras pasar por los servicios diplomáticos del Vaticano, será apoyado por el primer ministro esloveno Janez Drnovsek para ser embajador ante el Reino de España; después fue embajador en Bruselas y ahora trabaja en la Dirección de Comunicación del Parlamento Europeo, dirección de la que es responsable el español Jaume Duch.

 


Ciril Stokelj

            Fue, sin duda, un gran viaje para mí por el descubrimiento que hice de esta pequeña nación mediterránea. Lo primero que recuerdo es que viajé desde Barcelona hasta Liubliana, la capital del país, en un pequeño avión de la compañía Adria Airways. Ese día el avión dio un gran rodeo para entrar en el país, ya que según me dijo el compañero de asiento, un violinista esloveno que trabajaba en la Orquesta Sinfónica de la Ciudad Condal, nunca había entrado al aeropuerto por esa aerovía, sobrevolando la preciosa capital eslovena. Después supimos por qué: Era el día, en marzo de 1999, en el que los aviones militares de la OTAN iban a bombardear Belgrado, la capital de Serbia, que estaba en guerra con las otras repúblicas yugoeslavas, después independientes: Croacia y Bosnia Hezergovina, causándose en estas guerras miles y miles de muertos, la última gran tragedia europea, pues este conflicto duró diez años desde 1991 hasta 2001.

 

            Por cierto, en Madrid tuve la oportunidad de conocer y hablar un rato con el entonces primer ministro Janez Drnovsek, quien vino a presentar su libro biográfico “El laberinto de los Balcanes” en el Hotel Miguel Ángel, y tengo el gusto de tenerlo dedicado. Janez hablaba un español perfecto. Había sido el último presidente de la República Yugoeslava y también llegó ser presidente de Eslovenia (2003 - 2007)    .

 

            Tras llegar al aeropuerto tenía a mi disposición un coche sin conductor, que me habían proporcionado para moverme libremente por el país. Llegué al hotel y salí a cenar donde tenía señalado en el programa que llevaba, concretamente a un restaurante del recinto ferial de la ciudad. Al día siguiente estaba asignada una preciosa visita por la ciudad subiendo al castillo y recorriendo las preciosas calles del centro.


 Pirán


            Otros días paseé por la zona costera, una costa de tan sólo 48 kilómetros de larga, pues Eslovenia tiene una superficie similar a la de la provincia de Badajoz, incluso su mapa geográfico es parecido, (unos 20.000 Km2). Pirán es una ciudad costera de estilo veneciano y allí tuve la suerte de probar la cocina de un tal “Pavel” (Pablo) hecha a base de productor del mar. Deliciosa. https://pavelpiran.com/en/

 

            Muy interesante la cueva de Postoina, con un curioso tren que entra hasta cuatro kilómetros en su interior y se halla el “pez humano”, que algunos creían que era la cría del dragón, el símbolo de la capital del país. y el cercano Castillo de Prediama, parte del cual está metido en una cueva.


 Lago Bled


            Antes del final de las jornadas turísticas fui al lago Bled, un lago de origen glaciar. Esta estampa es la que me ha hecho recordar y escribir esta crónica viajera, ya que trabajando, estos días de pandemia, sobre el tema del turismo y el Covid-19 para un seminario financiado por la Unión Europea me encuentro con que “robo” una foto de la página web de la Organización Mundial del Turismo y me hizo recordar el trayecto a pie que hice una mañana, muy temprano, rodeando el precioso lago. Parece grande, pero no serían más de 5 kilómetros.  Hay fotos, pero ahora con la pandemia y el no poder moverse no las puedo colocar aquí. Sí fue una experiencia única. Volví en otra ocasión a Eslovenia, pero esta es otra singular y positiva historia.

jueves, 10 de septiembre de 2020

Un paseo por Navacerrada.

 


 

            Hoy, jueves, un día laborable, me he atrevido a salir de Madrid para irme a la Sierra, concretamente a Navacerrada. Si uno pone ese nombre, inmediatamente se piensa en el Puerto de Navacerrada, muy conocido entre visitantes, turistas y excursionistas. No, yo estoy hablando del pueblo de Navacerrada, que da nombre, indudablemente, al Puerto.



 


            La primera parada fue en el puente medieval de Colmenar Viejo, más conocido como el Puente del Batán, un puente por donde pasa el Camino de Santiago y que ha sido totalmente restaurado en el año 2014. La primera referencia de este importante puente es de las Relaciones del rey Felipe II del año 1578. Presenta un perfil de lomo de asno; está fabricado de piedra granítica y cuenta con un arco de medio punto de 10,5 metros.

 

            Aprovechando el día laborable, tomé la autovía de Colmenar Viejo y traspasar por los pueblos de Cerceda. Navacerrada no es un pueblo atractivo, se trata de un pueblo de montaña, muy extendido, pero que aún conserva unas cuantas casas tradicionales. En un mapa turístico que me facilitaron en el Ayuntamiento cuenta que hay solo ocho casas antiguas; algunas de ellas las pude ver, ya muy desfiguradas entre las modernas.

 




            Al llegar al pueblo entré por el precioso monumento de Vicente Palacios, “Puerta de Navacerrada”, del año 2004. Aparqué cerca de la policía municipal y de Correos, en la Plaza del Gargantón y andando me presenté en las oficinas municipales donde me facilitaron el plano, pues la Oficina de Turismo estaba cerrada. Recorrí algunas calles del pueblo hasta llegar detrás de la Casa Municipal, donde se halla la Plaza del Doctor Gereda, donde si hay una casa tradicional, reconvertida en una galería de arte, pero creo que ya estaba cerrada. Era una de las siete viviendas tradicionales que han sobrevivido. Aproveché y compré pan en la cercana panadería y fruta en el mercadillo que ese día estaba puesto en la plaza y que gestionan unos sudamericanos, incluso me vendieron miel de multiflores; por cierto, un poquillo cara.

 




            Cerca del Ayuntamiento hay un monumento dedicado a la Guardia Civil, tan denostada actualmente en algunas esferas gubernamentales. Magnífico que el pueblo de Navacerrada tenga ese detalle con la Benemérita.

 

   


            La media jornada de esta singular visita turística concluyó en el mesón Javis, en la Plaza del Álamo, donde fui atendido por su dueño Eduardo y una joven de origen argentino. Muy bien, la verdad. Eduardo llevaba en la solapa una insignia con la bandera de España. Unas gambas a la plancha, con unos boquerones fueron el aperitivo-comida de la excursión.

 

            No tuve oportunidad de hacer el Paseo del Embalse, como señala el plano turístico. Esto se queda para otra excursión. Sí es verdad que lo mejor de Navacerrada son las excursiones y ascensiones. Cuando estaba estudiando en la Universidad era montañero y realicé algunas excursiones a pie por la Bola del Mundo y el pico de la Maliciosa, así como otros lugares de la Sierra de Guadarrama, incluso en días de mucha nieve, pero eso fue… en el siglo pasado.

jueves, 13 de agosto de 2020

Comer con los dioses

 

El grupo de periodistas delante del Monte Olimpo

 

            Nosotros los cristianos comemos el cuerpo de Cristo, pero si yo les diría que he comido con los dioses griegos del Olimpo no se lo creerán. Como los periodistas tenemos que demostrar las cosas, aquí está la entrada al Monte Olimpo, a donde fuimos un grupo de periodistas de turismo de diversas partes de España, por una invitación que recibí desde Grecia como presidente de la Asociación de Periodistas y Escritores de Turismo de Extremadura (APETEX), cuando esta asociación hacía cosas por sus socios de ámbito regional, nacional e internacional.

 

            Sigo esto porque con la pandemia no sale uno de casa y no hay, prácticamente, oportunidad de viajar, por eso me dedico a rebuscar cosas y ahora me aparecen unos periódicos griegos de la época en donde se dio una amplia información de esa embajada de periodistas de turismo de España.

 


            Además, hay una carta de APETEX (algunos modernos dirían “newsletter”, por aquello de estropear nuestro precioso idioma castellano), donde aparecemos todos, con algunas fotografías, incluida una entrevista que me hizo la televisión griega, acompañado de mi buen amigo Evangelos Karavangelis, que me sirvió de traductor.

 

            Copio el texto de la primera página de la carta: Un grupo de 17 personas, integradas en la Asociación de Periodistas y Escritores de Turismo de Extremadura, APETEX, pertenecientes a diversas partes de España: Cáceres, Badajoz, Madrid, Castilla y León, Castilla - La Mancha, Galicia y Aragón, más otros procedentes de Italia y Perú, realizaron un viaje por la Grecia desconocida, concretamente por el Monte Olimpo y Tesalónica, la segunda ciudad más importante del país en la región de Macedonia, en el golfo Termaico.

 

            El viaje fue organizado por Evangelos Karavangelis, profesor universitario del TEI de Katerini y que fuera durante años delegado del Turismo griego en España. También intervino en el viaje el guía profesional y gran amante de España, Stelios Athanasiadis. En este viaje, el grupo de periodistas fue recibido por el alcalde de Tesalónica, Giabis Boutaris, y la prefecta de Pieria, Sofia Mavridou”.

 


            El viaje concluyó con un almuerzo en el Monte Olimpo, delante del cual el grupo se fotografìó para dejar constancia del hecho de que todos comimos con los dioses griegos, incluso nos trajimos para España loa foto del arca con los restos del padre de Alejandro Magno, el rey Filipo II, pues está prohibido hacerle fotografía o probamos el rico vino blanco de Boutaris, que se ofrece a los viajeros de primera clase de la compañía Olimpic Airways y que te tenido la oportunidad de catar en alguno de los seis  vuelos que he hecho de Madrid a Atenas.

 

            Este cronista turístico ha pasado por el país heleno muchas veces: Por su feria de turismo de Tesalónica, un viaje en el año 2000 siguiendo los Pasos de San Pablo (cruzando Corinto, Filipo, Tesalónica, Éfeso y la isla de Patmos, donde San Juan escribió el Apocalipsis bíblico). Otros viajes fueron por las islas de Creta y de Amorgós, sin olvidarse de la hermana Chipre, donde también se hizo un viaje con APETEX… Pero estas son otras historias.

 

Quien quiera ver esta carta y tenga el programa ISSUU, puede picar este enlace:

https://issuu.com/apetex/docs/apetex_carta_abril__2011



domingo, 9 de agosto de 2020

Umbria, el corazón de Italia

      En el año de 1996 viajé a Italia, concretamente a la región de Umbria, para acompañar, entre otros periodistas a unas jornadas de turismo en la ciudad de Todi, viaje que organizó mi buen amigo Miguel Montes, actual secretario general de la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo. Fue una invitación recíproca a la que le hice meses antes al viaje que organicé para un grupo de periodistas de turismo de las Méridas del Mundo por la nación hermana de México, pero ahora esta es otra historia.


    El reportaje, de cinco páginas, fue publicado en enero de 1997 en la revista número 14 de "Punto de Encuentro", editada por el Colegio de Huérfanos de Hacienda.


    Para leer bien el reportaje picar sobre cada hoja y ampliarla.


















viernes, 7 de agosto de 2020

Mi bonita experiencia en Beirut

  


            Lo que ha ocurrido en Beirut, capital del Líbano, es una verdadera desgracia. Cientos de muertos y miles de heridos por una deflagración en el puerto. Mi amigo militar, Juan Pons. me hace llegar una crónica suya en la que coloca una fotografía tomada por el satélite de Emiratos Árabes, antes y después de la explosión. El satélite, sobrevolando a 613 kilómetros de altitud toma 14 fotografías del lugar cada 24 horas y eso sirve para que las autoridades el país tomen las decisiones más acertadas tras la ruina de miles de viviendas cercanas al puerto.

 

            Lo primero que he hecho ha sido ponerme en contacto con varios amigos que dejé allí, tras mi única visita a este histórico país, que concentra a 19 religiones distintas, siendo la del jefe del Estado cristiano maronita y la del presidente del Gobierno musulmana. Precisamente por esto, tuve el gusto de conocer al máximo representante de los católicos maronitas, Nasrallah Boutros Sfei, con el que me fotografié, fallecido recientemente, junto a mi amiga libanesa Amale Ghorra, a quien la introduje, primero en APETEX y después en FEPET, la asociación extremeña y la federación española de los periodistas de turismo. También estuve con la señora Bahía Hariri, hermana del entonces presidente del Gobierno, muerto en un atentado.

 


            Aún recuerdo que desde mi habitación del hotel se veían los tiros en la fachada de enfrente de la reciente guerra civil (1975 – 1990), aunque la visita yo la realicé a finales de 1999 con motivo de un congreso de prensa turística, visitando, además de Beirut, Sidón, Tiro, el Valle de la Bekaa y al patriarca cristiano maronita en Nuestra Señora de Harissa

 


            Pasé por el puerto y el precioso paseo marítimo, al que aquí llaman “La Corniche”, y desde la que hay una preciosa vista sobre el “Arco de las Palomas. Aquella noche fui entrevistado en el Rock Café por la televisión libanesa en mi francés de “Ejtremaura” natal. También fue la primera vez que agarré y conduje un coche automático y queriendo meter una marcha por poco nos la pegamos, en una plaza, con otro que venía en dirección contraria. Aún más difícil fue años más tarde en Chipre que me facilitaron otro automático para recorrer toda la isla, pero conduciendo por la izquierda, y el volante a la derecha… Una aventura chipriota, pero esto es… otra historia.

 

            Con el organizador del congreso, el periodista Geoge Kahy, director de la revista “Touristica”, nos llevó por todo su lindo país, aunque actualmente reside en Canadá. Fuimos a Trípoli, Byblos, Sidón y, más al sur, Tiro, sin olvidarnos del precioso Valle de la Bekaa, donde un enólogo madrileño, de nombre Gabriel Rivero, nos llevó a ver las viñas que el llevaba como encargado en ese popular y rico valle.

 

            También visité, al sur, las cuevas de Caná, que los libaneses dicen que son las auténticas donde Jesucristo convirtió el agua en vino. El Papa cuando visitó la Tierra Santa del Líbano no se manifestó…Es una gruta (Qana Holy Grotto) que tiene poco que ver, al menos cuando me acerqué hace unos 20 años, con lo que pudiera ser un lugar ahora una boda hace 2.000 años. No conozco Israel, a los que los libaneses del sur, en Tiro, me dijeron que desde aquí se ve – y es verdad- para ellos Palestina.

Ver artículo sobre la muerte del cardenal maronita:

https://pacorivero.blogspot.com/2019/05/muere-el-cardenal-maronita-del-libano.html

 

 

martes, 14 de julio de 2020

Viaje a las cataratas de Iguazú




            Hoy, hace un año, 14 de julio de 2019, visitaba por el lado brasileño las famosas cataratas de Iguazú, Patrimonio Mundial. La primera vez que lo hice tenía unos 25 años, tras un largo viaje de un mes, el primero que yo hacía al extranjero, por Venezuela, Argentina y concluir en Brasil.




            En esta ocasión fue la clausura del Congreso Internacional de Turismo Religioso, que organizan dos amigos míos Santiago Cano, argentino y Rubén Moyano, argentino radicado en Brasil y que se celebró en la ciudad de Guarapuava, en el estado de Paraná, donde clausuré el evento de la mano de mi amigo Gustavo Loza, hablando de la información turística y el turismo religioso. Quien quiera leer la crónica de este congreso, aquí está: https://pacorivero.blogspot.com/2019/07/el-congreso-de-turismo-religioso-se.html 

            El congreso anterior se había celebrado en la ciudad hondureña de Comayagua, fundada por el extremeño de Alcántara, el capitán Alonso de Cáceres. Otra crónica: https://pacorivero.blogspot.com/2018/09/cronica-del-xiv-congreso-internacional.html

            Pero no estamos aquí para hablar del congreso de turismo religioso, sino de la magnifico parque de las Cataratas de Iguazú, repartido entre Argentina y Brasil. La noche anterior dimos un paseo por el lugar que llaman “Tres fronteras”, donde se unen Brasil, Argentina y Paraguay, allí donde se unen los ríos Iguazú y Paraná y donde se nos ofreció un singular espectáculo indígena.




            Era el año 1542 cuando el conquistador español Alvar Núñez de Vaca iba desde el Océano Atlántico hasta Asunción en Paraguay oyó un enorme ruido. Así se descubrieron las cataratas. En la primera ocasión que estuve allí (octubre de 1979) fue con motivo de una Embajada Turística Balear que promovía Viajes Barceló, oímos desde el autocar el rugido de las cercanas cataratas.




            En esta ocasión fue de manera muy distinta. El grupo internacional de invitados al congreso, entre los que se encontraba argentinos mexicanos, portugueses y este español que les escribe, la visita la iniciamos por el Centro de Visitantes, abarrotado de turistas, A la ida paramos cerca del Hotel das Cataratas, un hotel de lujo que visitamos en 1979, y fue donde, entonces, tomamos unas ricas caipiriñas, escasamente a dos minutos del camino que nos llevaba a los enormes saltos. Tras andar por estos terrenos e ir mirando, con detenimiento las cascadas que se ven en la parte argentina, y apreciar a esos simpáticos animalitos llamados “quatis”, algo extraños para nosotros, llegamos a la Garganta del Diablo donde pude hacer maravillosas fotos de un espectáculo único de la naturaleza, un lugar lleno de gentes a 90 metros de altura sobre el río.





            Estas fueron las primeras grandes cataratas famosas que conocí a mis 25 años y volví pasado 40 más tarde; las segundas, un salto en la comarca extremeña de las Hurdes; las terceras el Salto Ángel, la catarata más alta del mundo, con cerca de mil metros de caída libre, en el Parque Nacional de Canaima en Venezuela y las cuartas las que se usaron para rodar la última película de Tarzán, en Camerún… Todo, por esos mundos de Dios.



Cataratas de Melong (Camerún)

Camerún: https://pacorivero.blogspot.com/2018/03/camerun-todo-africa-en-un-pais-i.html

Venezuela: https://pacorivero.blogspot.com/2019/02/mis-relaciones-con-venezuela.html