domingo, 11 de octubre de 2020
En el Día de la Hispanidad
Hoy, 12 de octubre, es el Día de la
Hispanidad, un día de orgullo para el pueblo español, aunque algunos echen por
tierra esta histórica efeméride del Descubrimiento de América, porque como ya
decía el prusiano Bismarck “yo firmemente convencido de que España es el país más
fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a sí mismo y todavía no lo
ha conseguido”.
Otros países cercanos como Francia e Inglaterra han
sabido aprovechar su expansión por el globo terráqueo, con sus antiguas
colonias, en beneficio económico, social y cultural propio. Tenemos que
aprender de ellos.
Recientemente me lo decía Carlos Espinosa de los Monteros,
que fuera primer Alto Comisionado de la “Marca España”: “Solo tres países no veían con buenos ojos a nuestro país: Venezuela,
Bolivia y … la propia España”. ¡Increíble! Muchos ciudadanos españoles son
los mayores enemigos de la nación que es la más antigua de Occidente, donde
habita un gran pueblo, cruce de razas, historias, costumbres, gastronomías diversas.
Una nación única con una gran variedad de culturas, que ha dado una lengua a
cerca de 600 millones de personas.
He viajado en mi vida unas 30 veces a Iberoamérica, desde
San Agustín, la ciudad más antigua de los Estados Unidos de América, fundada
por Pedro de Avilés en 1565, hasta las singulares cataratas de Iguazú, entre
Argentina y Brasil, descubiertas en 1542 por el español Alvar Núñez Cabeza de
Vaca, pasando por México, Guatemala, Honduras, Panamá, Colombia, Ecuador,
Venezuela, Brasil y concluir en Argentina, sin olvidarme de las queridas Cuba y
República Dominicana.
El mítico 12 de octubre de 1992 amanecí en San Agustín y
desayuné con su alcalde. Recibí, como español, las felicitaciones del Año de
España, con la Exposición Universal de Sevilla, que, al igual que las
Olimpiadas de Barcelona, pagamos todos los españoles, y dimos a conocer al
mundo estas dos ciudades hispanas.
Mi primera visita a América fue en octubre de 1979, un
largo viaje organizado por Viajes Barceló en lo que denominaba la Embajada
Turística Balear. Yo tenía 26 años y recorrí en un mes tres países queridos:
Venezuela, Argentina y Brasil. Conocí a Miss Universo, Maritza Sofía Sayalero,
que se alojaba, como yo, en el hotel Tamanaco de Caracas; en Argentina fue un
encontronazo físico, en el hotel Sheraton de Buenos Aires, con otra grande del
cine: Silvia Krystel, que había rodado “Emmanuelle” en 1974. Aún me acuerdo de
mi “tío” don Edmundo Rivero, uno de los grandes del tango, a quien le escuché
en “El Viejo Almacén” de la capital gaucha. Y lo más espectacular ver y
disfrutar desde el lado argentino las cataratas de Iguazú, que el año pasado lo
hice desde el lado brasileño.
Solo he tenido tres encontronazos con esto del Descubrimiento
y Conquista de América por parte de los españoles, una hazaña no igualada por
ninguna nación del mundo, salvo por nuestros hermanos portugueses en el siglo
XVI.
El primero fue en noviembre de 1991 en Cuba, cuando un
joven intentaba taparse con sus manos la camiseta blanca que llevaba y que
decía literalmente al ver que yo era un español que entraba en la recepción de
mi hotel “Me cago en el V Centenario”.
Fui yo quien me dirigí a él: “Ese es tu
problema, pues tienes que cagarte en el V Centenario, yo lo hago cada día sin necesidad
de hacerlo en nada ni en nadie”.
El segundo fue en el Palacio de Hernán Cortés en Cuernavaca,
donde el guía, en un perfecto español, criticaba la obra del conquistador del
imperio azteca de muy malas maneras poniendo a los españoles como asesinos y delincuentes.
Su nombre y apellido eran españoles. Había estadounidenses allí y le pregunté
al guía porque no decía nada de los Estados Unidos que, en menos de 100 años,
le había quitado a México más de la mitad de su territorio. Y yo le hablé de las ciudades coloniales, de
las catedrales levantadas, de los Pueblos Bonitos de México, del idioma y de la
cultura que compartimos juntos, un orgullo para ambos pueblos.
Y el tercero ha sido este mismo año cuando unos
descerebrados querían quitar la estatua de Nicolás de Ovando, el primer
gobernador en Indias sustituyendo a Cristóbal Colón en la isla de la
Hispaniola, lo que hoy es la República Dominicana y Haití, donde fundó
numerosas ciudades. Sobre esto escribí un artículo que le paso en el
enlace:
https://cronistadelasbrozas.blogspot.com/2020/09/ovando-fue-todo-un-personaje.html
Cuando estoy terminando el articulo recibo un enlace de
la asociación “Libre e Iguales” cuya principal función es defender al Rey don
Felipe de los ataques que está teniendo por parte de los que no le quieren como
Jefe de Estado de España.
Porque amo a España, yo
me sumo a ellos y digo en voz alta:
¡Viva el Rey, Viva la
Constitución y Viva España!
Si quieres más
información, pica aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=IR8Y9sDK_fs&feature=youtu.be
Más información sobre
este tema sacado de Microsoft:
https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/cerca-de-200-personalidades-se-unen-en-un-v%C3%ADdeo-para-mostrar-su-apoyo-al-rey/ar-BB19UWZJ?ocid=msedgntp
domingo, 4 de octubre de 2020
San Francisco de Asís pasó por Gata
En cierta ocasión pasé unos días de trabajo y también de
turismo en la región Umbria, en la Italia central, con preciosas ciudades que
después reflejé en un reportaje turístico publicado en una revista de Madrid.
Aquel viaje fue muy interesante porque aprendí bastante de nuestro vecino país mediterráneo.
Sin embargo, se me quedó clavada una espina en el corazón: Por esperar la
visita del ministro de Turismo de Italia, no pude visitar Assisi (el monasterio
de San Francisco de Asís, mi santo patrón, el amigo de los animales), donde hoy
4 de octubre de 2020 el Papa Francisco ha ido para celebrar una misa y
presentar su nueva encíclica. “Fratelli
tutti”.
Picar este enlace; ahí
está la filosofía resumida de esta nueva encíclica:
Pero quizá poca gente sabe es que, según la leyenda tradicional
Francisco de Asís pasó por mi tierra extremeña, concretamente por la Sierra de
Gata. Dicen que San Francisco de Asís vino a España y que sus discípulos levantaron
algunos edificios religiosos por la zona, entre ellos el más importante que tuvo San Martín de Trevejo el Convento de San Miguel,
un convento franciscano Ahora es una preciosa hospedería de la red pública
hotelera del gobierno regional, bajo el nombre de Hospedería Conventual de la Sierra
de Gata, un hotel de cuatro estrellas.
Tengo el gusto de decir que cerré, en 2014, esa hospedería para un grupo amigo de Madrid, del que tengo el honor de ser su socio de honor: El Glorioso Mester de la Picardía Viajera, fundado por mi amigo Jesús García y cuya presidencia recae ahora en su esposa Paula Flórez del Bayo. Fuimos en un autobús lleno de “gloriosos”, pues la finalidad de esta asociación profesional turística es promover el turismo de interior por España. http://www.gloriosomester.com/inicio.html
También puedo decir que de las dos
hospederías (Alcántara y Garrovillas de Alconétar) que hay en mi comarca: Tajo Salor,
una de ellas pudo haberse abierto en la villa de Las Brozas, ya que, en su tiempo,
la Consejería de Turismo me pidió un informe y le ofrecí el castillo - palacio
que fuera sede de la Encomienda Mayor de la Orden Militar de Alcántara. No pudo
ser porque no había entrada para que llegara hasta esa nueva hospedería un
autobús, Brozas tiene aislada esa posibilidad. Igualmente lo vio un “veedor” de
los hoteles Meliá, un buen profesional y mejor amigo que ahora reside en la ciudad
norteamericana de Boston.
Vea
un vídeo de esta hospedería
https://www.hospederiasdeextremadura.es/es/hotel/hospederia-conventual-sierra-de-gata